Purificador de aire: guía de compra y comparativa HEPA 2026
Esta es la guía cabecera del silo: qué es un purificador de aire, qué hace de verdad, qué no hace por mucho que lo prometa la caja, y cómo elegir el tuyo con tres cifras que sí se pueden comprobar en la ficha técnica: el CADR frente a los metros cuadrados de tu estancia, la clase real del filtro y el ruido en decibelios. Trabajamos con especificaciones publicadas por los fabricantes y con la normativa de filtración vigente; no hacemos ensayos de laboratorio propios y lo decimos abiertamente.
🏆 Selección rápida de la categoría clima interior
Aviso honesto: este bloque lo genera nuestro sistema de recomendación por categoría y mezcla aparatos de clima interior. Solo los dos primeros son purificadores de aire; el tercero es un humidificador, que añade humedad pero no filtra partículas. Tienes el tipo real de cada aparato en la tabla resumen.
Qué es un purificador de aire y qué hace realmente
Respuesta directa: un purificador de aire es un ventilador que fuerza el aire de una habitación a atravesar una serie de filtros y lo devuelve con menos partículas en suspensión de las que llevaba: polvo, polen, hollín, humo, fibras textiles, caspa de mascota. Con un filtro de carbón activo retiene además parte de los gases y los olores. Eso es todo lo que hace, y ya es bastante. No fabrica oxígeno, no baja el CO₂, no sustituye a abrir la ventana y no es un producto sanitario: no trata ni previene ninguna enfermedad.
La confusión empieza en el marketing de la categoría, que lleva años vendiendo el aparato como si fuera medicina de andar por casa. Un purificador es un electrodoméstico de filtración mecánica, tan sencillo conceptualmente como una campana extractora: motor, ventilador, filtros y, en los modelos con app, un sensor óptico de partículas que decide la velocidad. Lo interesante está en el dimensionado y en el coste de los recambios, no en las promesas.
Lo que sí puedes esperar de un purificador de aire
- Reducir la concentración de partículas en suspensión mientras el aparato está encendido y bien dimensionado para la estancia. Hablamos de PM10 (partículas de hasta 10 micras: polvo grueso, polen, fibras) y de PM2,5 (hasta 2,5 micras: humo de combustión, hollín, aerosoles de cocina).
- Retener parte de los olores y de los compuestos orgánicos volátiles (COV) si lleva una capa de carbón activo con gramaje suficiente. El humo de tabaco, la fritanga, el olor de mascota o el disolvente de una pintura reciente son mezclas de gases: el filtro de partículas no los toca, el carbón sí.
- Bajar el polvo depositado en superficies con el tiempo, porque lo que captura el filtro ya no se posa en la estantería.
- Darte una lectura orientativa de PM2,5 si lleva sensor, que te sirve para ver el pico al cocinar, al pasar la aspiradora o al abrir la ventana en hora punta.
Lo que no hace, dicho sin rodeos
- No renueva el aire. El CO₂ que exhalas atraviesa el filtro HEPA y el carbón como si no existieran. Para bajar el CO₂ solo sirve ventilar. Si te preocupa ese punto, mide con un sensor: te lo contamos en la guía de monitores de calidad del aire interior.
- No cura ni previene enfermedades. Ningún purificador doméstico es un producto sanitario y ninguna marca puede prometerte que evitará un contagio, una crisis de asma o un episodio alérgico. Si tienes un problema respiratorio, quien decide qué medidas te convienen es tu médico o tu alergólogo, no una ficha de producto.
- No arregla la humedad. Un purificador no seca ni humedece. Ese trabajo es de un deshumidificador o de un humidificador, que son aparatos distintos con función distinta. Lo desarrollamos en purificador contra humidificador.
- No actúa sobre el moho de las paredes. Captura esporas que van por el aire, pero si hay una mancha de moho hay una filtración o una condensación que hay que resolver en la obra, no con un electrodoméstico.
- No limpia la habitación entera si lo dejas en el pasillo. Filtra el aire que le llega. Con la puerta cerrada trabaja para esa estancia; con la puerta abierta, para una fracción difícil de calcular.
Si un anuncio te promete que su purificador «elimina virus y bacterias del hogar» o «acaba con las alergias», está vendiéndote una expectativa que ningún fabricante serio pone por escrito en la garantía. Lo que sí puede escribir en la ficha es la clase del filtro y el CADR. Compra por eso.
Si vienes de una búsqueda más concreta, tenemos páginas dedicadas: cómo funciona un purificador de aire por dentro, para qué sirve realmente según el escenario doméstico y las contraindicaciones y limitaciones que casi nadie enumera.
Modelos destacados de la categoría
Estas fichas provienen del bloque automático de producto de la categoría «clima interior», así que conviven purificadores con un humidificador y dos deshumidificadores. Mantenemos el bloque tal cual está publicado y te señalamos de qué es cada aparato para que no compres uno pensando que hace lo otro. Los datos técnicos son los que declara cada fabricante en su ficha oficial.
Levoit Core 400S HEPA
Philips AC2939
Cecotec HumidifierConnect 5500
Cecotec BigDry 9500
DeLonghi DNS65
Si lo que buscas es puramente un purificador, tenemos páginas monográficas por marca: Xiaomi, Philips, Dyson y Biou. Y si tu problema es concreto, mira el purificador para humo o el enfoque para personas con alergias.
Tabla comparativa resumen
Hemos sustituido la antigua columna de «nota sobre 10» por el tipo real de aparato: aquella puntuación no procedía de ninguna medición nuestra y no aportaba información comprobable. Los pros y contras reflejan las especificaciones publicadas por cada fabricante.
| Modelo | Precio | Tipo de aparato | Lo mejor (según ficha del fabricante) | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|---|
| Levoit Core 400S HEPA | 150-220€ | Purificador HEPA + carbón | CADR declarado de 400 m³/h, filtro H13, modo nocturno de 24 dB(A) | Filtros de repuesto propietarios y no baratos |
| Philips AC2939 | 180-260€ | Purificador con sensor | Sensor de partículas y modo automático bien resuelto | Precio alto para la cobertura que declara; recambios caros |
| Cecotec HumidifierConnect 5500 | 55-80€ | Humidificador (no filtra) | Depósito de 5,5 L, aromaterapia, precio contenido | No es un purificador: no reduce partículas |
| Cecotec BigDry 9500 | 180-250€ | Deshumidificador (no filtra) | Extracción declarada de 20 L/día, depósito de 4,5 L | Ruidoso al máximo; no es un purificador |
| DeLonghi DNS65 | 250-350€ | Deshumidificador (no filtra) | Funcionamiento contenido en ruido, acabado de gama alta | El más caro del grupo; no es un purificador |
Nuestro veredicto
Compra guiada por CADR, no por marca
Entre los dos purificadores del bloque, el Levoit Core 400S HEPA es el que ofrece mejor relación entre CADR declarado, clase de filtro y coste de recambio para una estancia grande de uso general. Los 400 m³/h que declara el fabricante dan margen para un salón de tamaño medio con las renovaciones por hora que recomienda la práctica habitual del sector, y su modo nocturno de 24 dB(A) permite dejarlo funcionando en un dormitorio sin que moleste. La app VeSync y la integración con Alexa y Google Home funcionan sin fricción.
Dicho lo cual, la marca importa menos que la cuenta: si tu habitación pide 250 m³/h y compras un aparato de 500 m³/h, pagarás filtros más caros para nada; si pide 500 y compras 180, tendrás un ventilador ruidoso que no llega. La sección de CADR y metros cuadrados te da la fórmula en dos líneas.
Si te importa el modo automático: Philips AC2939
El sensor de partículas y el modo automático de la serie AC29xx de Philips están entre los mejor ajustados de la categoría: reacciona rápido al pico de cocinar y vuelve a velocidad baja sin quedarse rugiendo media hora. Es lo que pagas de más frente a un modelo básico.
Una precisión sobre el marketing de la marca: el filtro NanoProtect se anuncia con capacidad de retención sobre partículas ultrafinas del orden de nanómetros. Ese dato procede de ensayos internos del fabricante y no equivale a una clase HEPA de la norma EN 1822, que es lo único comparable entre marcas. Si quieres comparar peras con peras, mira la clase del medio filtrante (H13, H14) y el CADR, no los nombres comerciales.
Si buscas gastar menos de 150 €: Xiaomi Smart Air Purifier 4
El Xiaomi Smart Air Purifier 4 declara un CADR en torno a 400 m³/h con filtro H13 y capa de carbón activo, pantalla OLED, app Mi Home y compatibilidad con Alexa y Google. Su punto flojo frente al Levoit es el ruido en modo nocturno, algo más alto, y una carcasa con más plástico a la vista. Tienes el análisis completo en la ficha de purificadores Xiaomi.
Transparencia sobre cómo escribimos esto
No disponemos de cámara de ensayos ni de contador de partículas calibrado, así que no publicamos mediciones propias ni puntuaciones de laboratorio. Lo que hacemos es contrastar las fichas técnicas oficiales de cada fabricante, la clase declarada del medio filtrante, el precio de los recambios en canales oficiales y las condiciones de garantía. Cuando un dato procede del fabricante, lo decimos. Cuando no hay dato verificable, no lo inventamos. Puedes leer nuestra metodología completa.
CADR, metros cuadrados y renovaciones por hora
Si solo te llevas una idea de esta página, que sea esta: el número que determina si un purificador va a servirte es el CADR, y hay que contrastarlo con el volumen de tu habitación. Todo lo demás (colores, pantalla, mando, aromaterapia) es acabado.
Qué significa exactamente CADR
CADR son las siglas de Clean Air Delivery Rate, tasa de suministro de aire limpio. Expresa cuántos metros cúbicos de aire deja el aparato prácticamente libres de un contaminante concreto en una hora. En Europa se publica en m³/h; en fichas de origen estadounidense lo verás en pies cúbicos por minuto (CFM), y la conversión aproximada es multiplicar los CFM por 1,7 para pasarlos a m³/h.
El CADR se mide con protocolos normalizados —el más citado es el AC-1 de la asociación estadounidense de fabricantes de electrodomésticos (AHAM), y en China el GB/T 18801— y suele darse por separado para tres contaminantes de referencia: humo de tabaco (partícula fina), polvo y polen (partícula gruesa). Cuando un fabricante publica un único número, casi siempre es el más favorable de los tres. Ojo también con los CADR «de laboratorio» que aparecen en fichas de marketplace sin norma detrás: si no dice bajo qué protocolo se ha medido, ese número no es comparable con nada.
La cuenta que tienes que hacer antes de comprar
El criterio de dimensionado más usado es el de renovaciones por hora, ACH por sus siglas en inglés (air changes per hour): cuántas veces por hora el purificador procesa un volumen de aire equivalente al de la habitación. La fórmula es directa:
CADR mínimo (m³/h) = superficie (m²) × altura del techo (m) × renovaciones por hora deseadas
Con techos españoles estándar de 2,5 metros, un dormitorio de 12 m² tiene 30 m³. Para 4 renovaciones por hora necesitas 120 m³/h de CADR; para 5, unos 150 m³/h. Un salón de 30 m² son 75 m³, o sea 300-375 m³/h. Y aquí llega el matiz que casi nadie cuenta: ese CADR es el de la velocidad máxima, que suele ser también la más ruidosa. Si vas a usarlo siempre en modo nocturno, el CADR efectivo puede caer a un tercio. Por eso conviene comprar con holgura: un aparato sobredimensionado funcionando a media velocidad hace el mismo trabajo que uno justo a tope, y encima en silencio.
| Estancia típica | Superficie | Volumen (techo 2,5 m) | CADR para 4 ACH | CADR para 5 ACH |
|---|---|---|---|---|
| Dormitorio individual | 10 m² | 25 m³ | 100 m³/h | 125 m³/h |
| Dormitorio de matrimonio | 14 m² | 35 m³ | 140 m³/h | 175 m³/h |
| Despacho o estudio | 12 m² | 30 m³ | 120 m³/h | 150 m³/h |
| Salón pequeño | 20 m² | 50 m³ | 200 m³/h | 250 m³/h |
| Salón-comedor | 30 m² | 75 m³ | 300 m³/h | 375 m³/h |
| Salón grande o espacio abierto | 45 m² | 112 m³ | 450 m³/h | 560 m³/h |
Por qué desconfiar de los «m² de cobertura» del envase
Casi todas las cajas anuncian una superficie de cobertura en metros cuadrados. Ese número sale de aplicar una fórmula al CADR, y cada fabricante elige el número de renovaciones por hora que le conviene. Con 1 renovación por hora, un aparato de 400 m³/h «cubre» 160 m²; con 5, cubre 32. Los dos son técnicamente ciertos y solo uno es útil. Cuando veas un purificador de 200 m³/h que promete 80 m², ya sabes de dónde sale el truco: están asumiendo poco más de una renovación por hora, que para reducir partículas es prácticamente nada.
Comprueba siempre el CADR bruto y haz tu propia cuenta. Si la ficha no publica CADR y solo da metros cuadrados, es señal de que el dato no acompaña.
Un purificador por estancia, no uno para toda la casa
El aire no viaja solo entre habitaciones con puertas cerradas. Un único aparato en el pasillo trabaja para el pasillo. Si tu objetivo es el dormitorio, el purificador va en el dormitorio, con la puerta cerrada mientras funciona. Para dos estancias, salen mejor dos aparatos medianos que uno enorme: menos ruido, mejor cobertura y filtros más baratos. Si estás sopesando el gasto, mira si te compensa alquilar un purificador de aire para una situación puntual, como una obra o una temporada de polen.
Filtros: qué es HEPA de verdad y qué es marketing
La palabra HEPA no está protegida en el envase de un electrodoméstico doméstico como lo estaría una denominación de origen. Por eso conviven filtros certificados con etiquetas del tipo «tipo HEPA», «estilo HEPA» o «similar a HEPA» que no responden a ninguna clase normalizada. Aprender a distinguirlos te ahorra dinero.
Las clases reales: EN 1822 e ISO 29463
En Europa, los medios filtrantes de alta eficacia se clasifican con la norma EN 1822, cuyo equivalente internacional es la ISO 29463. La norma ensaya el filtro en el tamaño de partícula que más lo penetra —el MPPS, del inglés most penetrating particle size, que suele caer en el entorno de 0,1 a 0,25 micras— y de ahí salen las clases:
| Clase EN 1822 | Grupo | Eficacia integral sobre el MPPS | Uso habitual |
|---|---|---|---|
| E10 – E12 | EPA (eficacia media-alta) | Desde el 85 % hasta el 99,5 % | Filtros de aspiradoras y purificadores de gama baja |
| H13 | HEPA | Igual o superior al 99,95 % | Estándar razonable en purificador doméstico |
| H14 | HEPA | Igual o superior al 99,995 % | Gama alta doméstica y aplicaciones profesionales |
| U15 – U17 | ULPA | Por encima del 99,9995 % | Salas blancas, industria y laboratorio |
Verás también, sobre todo en fichas traducidas del inglés, la cifra «99,97 % a 0,3 micras». Procede del estándar estadounidense del Departamento de Energía y del IEST, que ensaya en un tamaño fijo de partícula en lugar de en el MPPS. No es falsa, pero es otra prueba distinta, así que no la compares directamente con una clase EN 1822. Un H13 europeo y un HEPA americano son parientes, no gemelos.
Dos advertencias prácticas. La primera: la clase del medio filtrante no es la eficacia del aparato montado. Si la carcasa tiene fugas y parte del aire pasa por el borde en lugar de por el filtro, el H13 sirve de poco. La segunda: un filtro es una barrera, no un aspirador; solo trata el aire que el ventilador consigue llevar hasta él. Profundizamos en esto en la guía de filtros HEPA para purificadores.
El prefiltro, la pieza que más dinero te ahorra
El prefiltro es esa malla de nailon o de plástico perforado que va delante de todo y que casi nadie limpia. Su función es retener pelo, pelusa y polvo grueso para que no lleguen al HEPA, que es la parte cara del conjunto. Un prefiltro aspirado cada dos semanas alarga meses la vida del filtro principal. En casas con perro o gato, esta rutina es la diferencia entre cambiar el HEPA cada seis meses o cada doce.
Carbón activo: para olores, humo y COV
El filtro de partículas no retiene gases. Para eso está el carbón activo, que trabaja por adsorción: las moléculas de gas se adhieren a la enorme superficie porosa del material. Es lo que actúa sobre olores de cocina, humo de tabaco, olor de mascota y compuestos orgánicos volátiles como el formaldehído que emiten los tableros de aglomerado, algunas pinturas, barnices y productos de limpieza.
Tres cosas que conviene saber del carbón activo:
- El gramaje importa más que la mención. Una lámina de fieltro «impregnada en carbón» de 50 gramos no tiene nada que ver con un cartucho granular de medio kilo. Si la ficha no dice cuánto carbón lleva, suele ser porque lleva poco.
- Se satura y deja de trabajar. A diferencia del HEPA, que se colmata y se nota porque baja el caudal, el carbón agotado sigue dejando pasar el aire sin retener nada. Por eso hay que cambiarlo por calendario, no por síntomas.
- Un carbón muy saturado puede liberar parte de lo adsorbido si sube mucho la temperatura ambiente. Otra razón para no estirarlo más allá de lo que indica el fabricante.
Lo que ningún filtro doméstico va a quitarte
El dióxido de carbono no lo retiene ni el HEPA ni el carbón en cantidades relevantes. Tampoco el monóxido de carbono, que además es un riesgo grave: si tienes calderas, braseros o calentadores de gas, lo que necesitas es un detector de CO homologado y una revisión de la instalación, no un purificador. Y el radón, un gas natural presente en algunas zonas geológicas de España, se combate con ventilación y medidas constructivas.
Ozono, ionización y UV: la parte incómoda de la categoría
Aquí es donde la categoría acumula sus peores prácticas comerciales, y donde más conviene ir con el pie cambiado.
Generadores de ozono: no son purificadores domésticos
El ozono (O₃) es un gas oxidante que se vende en algunos aparatos como si fuera un sistema de limpieza del aire. El problema es que el ozono es un irritante respiratorio: es un contaminante regulado en el aire exterior precisamente por su efecto sobre las vías respiratorias, y no distingue entre un microorganismo y el tejido de tus pulmones. Las autoridades sanitarias y de consumo de varios países desaconsejan expresamente el uso de generadores de ozono en espacios ocupados, y en algunos mercados existe un límite máximo de emisión de ozono para los aparatos de limpieza del aire.
Traducido a la práctica: si un aparato se anuncia como «generador de ozono», «ozonizador» o «desinfección por O₃» para uso doméstico continuo, no es lo que buscas. Un purificador de filtración mecánica no genera ozono en cantidades apreciables porque no genera nada: solo empuja aire.
Ionizadores: mueven el problema, no lo retiran
Un ionizador carga eléctricamente las partículas del aire para que pierdan flotabilidad y se depositen en las superficies cercanas. El sensor de la habitación marcará menos partículas en suspensión, sí, pero no porque hayan desaparecido: están en el suelo, en la mesa y en las paredes, y vuelven a suspenderse en cuanto alguien pasa la mano o camina por encima. Además, buena parte de los ionizadores y de los sistemas de plasma generan ozono como subproducto en mayor o menor medida.
Nuestra recomendación es sencilla: elige filtración mecánica, y si el aparato trae función de ionización opcional, déjala apagada. No pierdes nada y te evitas el subproducto.
UV-C y fotocatálisis: buena idea, mala implantación doméstica
La radiación ultravioleta de onda corta y los recubrimientos fotocatalíticos funcionan en instalaciones profesionales con tiempos de exposición largos y potencias controladas. Dentro de un purificador de salón, el aire cruza la lámpara en una fracción de segundo, y ese tiempo de contacto rara vez da para gran cosa. Además, ciertos procesos fotocatalíticos pueden generar subproductos como el propio ozono o aldehídos si el diseño no está bien resuelto.
Regla práctica para toda la categoría: prefiere el aparato que retiene la partícula en un filtro que puedes ver, tocar y tirar a la basura, frente al que promete transformar el aire con una tecnología que no puedes verificar.
Tenemos un desarrollo más largo de estos riesgos y de a quién puede no convenirle un purificador en contraindicaciones del purificador de aire.
Ruido en decibelios y consumo eléctrico
Un purificador que no soportas encendido es un purificador apagado, y uno apagado no filtra nada. El ruido es el motivo número uno por el que estos aparatos acaban en el trastero.
Cómo leer los decibelios de la ficha
El ruido se declara en dB(A) medidos a un metro de distancia, y casi siempre se publica el valor del modo mínimo, que es el más halagador. Pide o busca el valor de la velocidad máxima: la diferencia entre ambos suele ser de 25 a 30 dB(A), y la escala es logarítmica, así que un salto de 10 dB(A) se percibe aproximadamente como el doble de ruido.
| Nivel aproximado | Referencia cotidiana | Uso recomendable |
|---|---|---|
| 20-25 dB(A) | Susurro, hoja de papel al pasar | Dormitorio con sueño ligero, cuarto de bebé |
| 26-32 dB(A) | Biblioteca en calma | Dormitorio, despacho mientras trabajas |
| 33-42 dB(A) | Nevera moderna, murmullo de fondo | Salón con la tele encendida |
| 43-52 dB(A) | Conversación normal | Uso puntual: limpieza rápida tras cocinar |
| Más de 53 dB(A) | Aspiradora de baja potencia | Solo en ausencia de personas en la estancia |
La estrategia que mejor resultado da: comprar un aparato con CADR de sobra y usarlo siempre en velocidad media o baja. Consigues las renovaciones que necesitas sin acercarte al ruido de la velocidad máxima.
Cuánta luz gasta de verdad
Un purificador doméstico de tamaño medio consume del orden de 5 a 15 W en modo nocturno, 25 a 40 W en velocidad media y 45 a 60 W a tope. No es un aparato glotón: comparado con un frigorífico o una secadora, apenas se nota. Para hacer tu cuenta, multiplica los vatios por las horas de uso, divide entre 1.000 y multiplica por el precio del kWh de tu tarifa.
Ejemplo con números redondos: 30 W durante 12 horas diarias son 0,36 kWh al día, unos 131 kWh al año. Con una tarifa doméstica en el entorno de 0,15 a 0,20 €/kWh, salen aproximadamente entre 20 y 26 € anuales. Si tienes tarifa por tramos, programar el aparato para trabajar fuerte en horas valle y suave en punta afina un poco más; puedes estimarlo con nuestra calculadora de ahorro.
Un apunte que sorprende a mucha gente: los purificadores de aire no tienen etiqueta energética europea obligatoria como sí la tienen lavadoras, frigoríficos o televisores. Si ves una etiqueta de clase A en la caja, mírala con calma, porque muchas veces es un gráfico decorativo del fabricante y no la etiqueta oficial regulada.
El coste real a cinco años: filtros, luz y sorpresas
El precio de compra es la parte pequeña. Lo que de verdad decide si un purificador ha sido buena compra son los recambios, y ahí el modelo de negocio de la categoría se parece bastante al de las impresoras: aparato asequible, consumible caro y propietario.
Cuánto cuesta un filtro de recambio
En 2026 un juego de filtros original para purificador doméstico se mueve, con carácter general, entre 25 y 60 € en las marcas de consumo, y puede pasar de 80 € en gamas premium con filtro propietario de gran formato. La frecuencia habitual de sustitución que declaran los fabricantes va de 6 a 12 meses, y depende mucho del uso: casa con mascotas, fumadores, obra cercana o zona de mucho tráfico acortan la vida del filtro.
| Concepto | Escenario contenido | Escenario intensivo |
|---|---|---|
| Compra del aparato | 120 € | 250 € |
| Filtros (5 años) | 5 juegos × 30 € = 150 € | 10 juegos × 55 € = 550 € |
| Electricidad (5 años) | 8 h/día ≈ 70 € | 16 h/día ≈ 140 € |
| Total a 5 años | ≈ 340 € | ≈ 940 € |
| Coste medio por año | ≈ 68 € | ≈ 188 € |
Los importes de la tabla son estimaciones para que hagas tu propia cuenta con precios verificados el día que compres, no una lista de precios de mercado. Comprueba el precio del recambio antes de comprar el aparato: es el dato que más veces convierte una ganga en un error.
Filtros compatibles: cuándo sí y cuándo no
Existen recambios de terceros más baratos que el original. El riesgo es doble: por un lado, un compatible sin clase declarada puede no ser H13 aunque lo diga la caja; por otro, un filtro con cotas ligeramente distintas deja pasar aire por el borde y tira por tierra la eficacia del conjunto. Si vas a por compatibles, busca los que publiquen la clase EN 1822 del medio filtrante y las medidas exactas. Y ten presente que montar un consumible de terceros no anula por sí solo tu garantía legal, pero si el compatible causa un daño al aparato, esa avería concreta no te la va a cubrir el fabricante.
Trucos que sí bajan el coste
- Aspira el prefiltro cada dos semanas. Es la medida de ahorro más rentable de todas.
- No laves nunca el filtro HEPA salvo que el fabricante lo indique expresamente. El agua deforma el plisado y arruina el medio filtrante; a partir de ahí el aparato mueve aire sin filtrar y tú no te enteras.
- Usa el modo automático si el sensor es decente: el aparato pasa la mayor parte del día a velocidad baja y el filtro dura más.
- Elige un aparato con CADR holgado. Trabajar a media velocidad alarga la vida del filtro y del motor.
- Corta el origen antes de filtrar. Campana extractora al cocinar, felpudo en la entrada, cero tabaco dentro y aspiradora con filtro decente hacen más por tus PM2,5 que subir el purificador a máxima potencia.
Cómo elegir según tu caso concreto
La respuesta correcta cambia bastante según qué te haya traído hasta aquí. Estos son los escenarios más frecuentes y qué priorizar en cada uno.
Dormitorio y sueño ligero
Prioriza el ruido por encima de todo: busca modo nocturno por debajo de 25 dB(A) y apagado completo de los LED. Dimensiona con holgura para poder dejarlo siempre en velocidad baja. Colócalo a un metro o metro y medio de la cama, nunca soplando directamente a la cara, y con la puerta cerrada.
Casa con perro o gato
El pelo y la caspa saturan el prefiltro a velocidad de vértigo. Aquí manda el diseño del prefiltro: que sea accesible, lavable o aspirable sin desmontar medio aparato. Prevé cambios de filtro más frecuentes que los que indica el manual y añade una capa de carbón generosa para el olor.
Alergia estacional al polen
El polen es partícula gruesa y se retiene bien en cualquier HEPA correcto. La clave está en el protocolo doméstico: ventilar a primera hora de la mañana o a última de la noche, mantener el purificador funcionando en el dormitorio con la puerta cerrada y no tender ropa fuera en temporada. Sobre lo que un aparato puede o no puede hacer con los síntomas, quien tiene la última palabra es tu alergólogo; nosotros solo hablamos de filtración. Tenemos un enfoque específico en purificador de aire para alergias.
Humo: tabaco, cocina, chimenea o incendios cercanos
El humo es partícula fina más una mezcla de gases. Necesitas CADR alto en el ensayo de humo y, sobre todo, carbón activo con gramaje serio: sin él, el aparato te quitará la neblina pero el olor seguirá ahí. Consulta la guía de purificador de aire para humo.
Obra, reforma o muebles nuevos
Polvo de yeso, serrín y COV de barnices y tableros. Durante la obra, el aparato se te va a comer los filtros: plantéate un modelo barato de sacrificio o directamente esperar a que acabe el polvo grueso. Después de la obra, ventilación intensa y carbón activo son la combinación que funciona.
Vivienda pequeña con presupuesto ajustado
Un modelo de 150 a 250 m³/h de CADR con filtro H13 y algo de carbón cubre un dormitorio o un estudio sin despeinarse. No pagues por app, pantalla ni asistente de voz si no los vas a usar: ese dinero rinde más en un filtro de repuesto.
Oficina o local con público
Aquí la ventilación es la medida principal y el purificador el complemento. Dimensiona por volumen real, reparte varios aparatos en lugar de poner uno gigante y lleva registro de los cambios de filtro. Si es un espacio de trabajo, revisa qué obligaciones de calidad del aire interior te aplican según la normativa de instalaciones térmicas y de prevención de riesgos.
Errores frecuentes al comprar y al usar un purificador
- Comprar por los metros cuadrados del envase. Ya lo hemos visto: ese número depende de las renovaciones por hora que el fabricante haya decidido asumir. Haz la cuenta con el CADR.
- Fiarse de la palabra HEPA sin clase. «Tipo HEPA» no es HEPA. Busca H13 o H14 con referencia a EN 1822 o ISO 29463.
- Dejarlo en el pasillo con todas las puertas abiertas. Filtra el aire que le llega. Una estancia, una puerta cerrada.
- Pegarlo a la pared o meterlo detrás del sofá. Necesita 40-50 cm libres alrededor de la entrada y la salida de aire.
- No limpiar el sensor. Un sensor óptico con polvo da lecturas altas permanentes y el modo automático se vuelve loco, con el aparato rugiendo sin motivo.
- Lavar el filtro HEPA para ahorrar. Lo destroza. Solo el prefiltro admite agua, y solo si el manual lo dice.
- Ignorar el precio del recambio. El aparato de 79 € con filtros de 45 € cada seis meses sale más caro que el de 160 € con filtros de 30 € al año.
- Dejar la ionización encendida «por si acaso». No aporta y puede generar ozono como subproducto.
- Usarlo como excusa para no ventilar. El CO₂ y la humedad solo bajan abriendo. El purificador es un añadido, no un sustituto.
- Esperar resultados sobre la salud. Un purificador reduce partículas en el aire de una habitación. Cualquier decisión sobre síntomas, medicación o tratamientos la toma un profesional sanitario.
Garantía, devolución y compra segura en 2026
Compres donde compres, siendo consumidor particular en España te amparan dos derechos que conviene tener claros antes de darle al botón.
Garantía legal de 3 años
Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 7/2021, los bienes adquiridos a partir del 1 de enero de 2022 tienen una garantía legal de conformidad de tres años desde la entrega, no dos. Durante ese periodo, si el aparato no es conforme —no funciona como debería, falla el motor, el sensor no lee— puedes exigir reparación o sustitución sin coste, y si ninguna de las dos procede, rebaja del precio o resolución del contrato. Además, el vendedor debe garantizar la existencia de repuestos durante diez años desde que el producto deje de fabricarse. La garantía comercial que ofrezca la marca es un extra voluntario que se suma a esta, nunca la sustituye.
Desistimiento: 14 días naturales
En compra a distancia (web, teléfono, aplicación) dispones de 14 días naturales desde la recepción para desistir sin dar ninguna explicación, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Y ojo con un bulo muy extendido en fichas de comercio electrónico: tienes derecho a comprobar el producto igual que lo harías en una tienda física. Sacarlo de la caja, enchufarlo y ver si funciona no te quita el derecho a devolverlo. Solo respondes de la disminución de valor si lo has manipulado más allá de lo necesario para comprobar su naturaleza y funcionamiento. Cláusulas del tipo «solo se admiten devoluciones con el precinto intacto» no son válidas frente a este derecho.
Las excepciones al desistimiento están tasadas por ley (bienes hechos a medida, precintados no aptos para devolución por razones de higiene una vez abiertos, etc.). Un purificador de aire estándar no entra en ninguna de ellas. Consulta nuestra política de devoluciones para el detalle de plazos y procedimiento.
Antes de pagar, comprueba esto
- Que el vendedor identifique razón social, CIF y domicilio. Sin eso, reclamar es un vía crucis.
- Que el precio incluya impuestos y gastos de envío antes del último paso del pago. En Canarias, Ceuta y Melilla la fiscalidad es distinta a la peninsular y hay que revisar los importes de importación.
- Que el filtro de recambio esté disponible y sepas su referencia y su precio actual.
- Que el enchufe sea europeo y el producto lleve marcado CE. Con importaciones directas es un problema recurrente.
- Que un precio tachado sea real. El artículo 20 del RDL 1/2007 exige que el precio anterior anunciado sea el más bajo aplicado en los treinta días previos. Un descuento permanente no es un descuento.
Mantenimiento de tu purificador de aire
Un purificador bien mantenido conserva su caudal y alarga la vida del equipo. Estos son los cuidados básicos, ordenados por frecuencia:
Calendario de mantenimiento recomendado
- Cada 2 semanas: aspira el prefiltro exterior con una aspiradora de mano para retirar el polvo grueso y el pelo acumulados. Es lo que más prolonga la vida del filtro HEPA interior.
- Cada 2-3 meses: limpia el sensor de partículas con un bastoncillo de algodón seco. Un sensor sucio da lecturas incorrectas y estropea el funcionamiento del modo automático.
- Cada 2-3 meses: pasa un paño seco por las rejillas de entrada y salida, y comprueba que no hay muebles ni cortinas obstruyendo el flujo.
- Cada 6-12 meses: sustituye el filtro HEPA y el de carbón activo cuando la app o el indicador LED lo señalen, o antes si notas que el caudal ha caído. No laves los filtros HEPA con agua: se dañan de forma irreversible.
- Anualmente: desenchufa, abre la carcasa y revisa el alojamiento del filtro. Si hay polvo después del filtro, hay una fuga de aire y el aparato está filtrando menos de lo que crees.
Dónde colocar el purificador para máxima eficacia
Sitúa el purificador a 50 cm mínimo de paredes y muebles para no obstruir la entrada y la salida de aire. En dormitorios, colócalo a la altura de la mesilla con el flujo de aire dirigido hacia la zona de descanso, no directamente a la cara.
Evita ponerlo junto a un humidificador: la niebla de agua satura el medio filtrante y puede apelmazarlo. Evita también las corrientes directas desde ventanas abiertas mientras funciona, porque el aparato acabará procesando aire exterior sin filtrar de forma continua y saturará el filtro antes de tiempo.
En hogares con mascotas conviene mantenerlo en velocidad media durante las horas de actividad del animal. Los filtros se saturan mucho más rápido con pelo y caspa, así que prevé cambiarlos cada 4-6 meses en lugar de los 8-12 habituales, y aspira el prefiltro cada semana en lugar de cada dos.
Señales de que toca cambiar el filtro
- El caudal de aire en la salida es visiblemente menor que cuando era nuevo, a la misma velocidad.
- El motor suena más forzado en las velocidades altas.
- Los olores vuelven a notarse aunque el aparato lleve horas funcionando: el carbón está saturado.
- El indicador de vida del filtro llega a cero. Si lo reinicias sin cambiar nada, lo único que estás engañando es a ti.
También te puede interesar
🛒 Dónde comprar al mejor precio
Encuentra los mejores precios para los productos de esta guía en estas tiendas de confianza:
Preguntas frecuentes sobre purificadores de aire
¿Qué hace exactamente un purificador de aire?
Hace pasar el aire de la habitación por un filtro y devuelve ese aire con menos partículas en suspensión: polvo, polen, hollín, humo, fibras y caspa de mascota. Si lleva carbón activo, retiene además parte de los gases y los olores.
No renueva el aire, no reduce el CO₂ ni la humedad, y no es un producto sanitario. Es filtración mecánica, y su rendimiento depende del CADR frente al volumen de tu estancia.
¿Qué CADR necesito para mi habitación?
Multiplica la superficie en metros cuadrados por la altura del techo y por el número de renovaciones por hora que quieras. Con techos de 2,5 m y un objetivo de 5 renovaciones, un dormitorio de 12 m² pide unos 150 m³/h y un salón de 30 m² unos 375 m³/h.
Compra siempre con holgura, porque el CADR de la ficha corresponde a la velocidad máxima, que es la más ruidosa. Un aparato sobrado trabajando a media velocidad hace el mismo trabajo sin molestar.
¿Qué diferencia hay entre HEPA H13 y «tipo HEPA»?
H13 es una clase de la norma europea EN 1822 (equivalente internacional ISO 29463): el medio filtrante retiene al menos el 99,95 % de las partículas del tamaño que más lo penetra. H14 sube a un mínimo del 99,995 %.
«Tipo HEPA», «estilo HEPA» o «similar a HEPA» no son clases normalizadas: son etiquetas comerciales sin ensayo detrás. Si la ficha no cita una clase con su norma, trátala como si no la tuviera.
¿Cuánto cuesta mantener un purificador de aire al año?
Los dos gastos son filtros y electricidad. Un juego de filtros originales se mueve habitualmente entre 25 y 60 € con recambio cada 6-12 meses, y el consumo de un aparato de 30 W funcionando 12 horas diarias ronda los 130 kWh anuales, entre 20 y 26 € con tarifas domésticas corrientes.
En conjunto, calcula del orden de 45 a 90 € al año en un uso normal, y bastante más si el aparato lleva filtro propietario de gran formato. Comprueba el precio del recambio antes de comprar el aparato.
¿Puedo dejar el purificador de aire encendido toda la noche?
Sí. El modo nocturno de los modelos actuales baja el ventilador a 24-30 dB(A) y apaga los LED, con un consumo de 10-15 W. Colócalo a un metro o metro y medio de la cama y sin que el flujo apunte a la cara.
Ten en cuenta que a velocidad baja el caudal de aire limpio también baja, así que conviene un aparato con CADR de sobra si quieres que trabaje toda la noche en silencio.
¿Qué diferencia hay entre purificador de aire e ionizador?
Un purificador con filtro retiene físicamente las partículas en el medio filtrante y las saca del aire; cuando cambias el filtro, esa suciedad va a la basura. Un ionizador carga eléctricamente las partículas para que se depositen en muebles, suelo y paredes, así que dejan de flotar pero siguen en la habitación y vuelven a suspenderse con el movimiento.
Además, muchos ionizadores y sistemas de plasma generan ozono como subproducto, y el ozono es un gas irritante para las vías respiratorias. Nuestra recomendación es filtración mecánica y, si el aparato trae ionización opcional, dejarla apagada.
¿Es peligroso un purificador que genera ozono?
El ozono es un gas oxidante irritante para las vías respiratorias, regulado como contaminante en el aire exterior precisamente por ese motivo. Los aparatos que lo generan de forma deliberada (ozonizadores) no están pensados para funcionar de manera continua en espacios ocupados por personas o animales.
Un purificador de filtración mecánica no genera ozono porque no genera nada: solo mueve aire a través de un filtro. Si un producto se anuncia como «desinfección por O₃» para uso doméstico permanente, busca otra cosa.
¿Sirve un purificador de aire contra los virus respiratorios?
Un filtro de clase H13 o H14 retiene partículas del rango de tamaño de los aerosoles que circulan por el aire, y eso incluye buena parte de los aerosoles respiratorios. Lo que no puede afirmar ningún fabricante ni nosotros es que eso evite un contagio: la exposición depende de la distancia, el tiempo, la ventilación y muchos factores que un electrodoméstico no controla.
Tómalo como un complemento a la ventilación, nunca como sustituto, y sigue las indicaciones de las autoridades sanitarias y de tu médico. Para saber si una habitación está bien ventilada, la referencia práctica es medir el CO₂ con un monitor de calidad del aire.
¿Un purificador de aire quita el olor a tabaco o a fritanga?
Solo si lleva carbón activo en cantidad suficiente, porque los olores son gases y el filtro de partículas no los toca. Busca un cartucho granular con gramaje declarado, no una lámina de fieltro «con carbón».
El carbón se satura sin dar señales visibles, así que hay que cambiarlo por calendario. Y el resultado siempre mejora si cortas el origen: campana extractora al cocinar y nada de fumar en interiores.
¿Puedo lavar el filtro HEPA para ahorrar dinero?
No, salvo que el fabricante lo indique expresamente para ese modelo concreto. El agua deforma el plisado y daña el medio filtrante de forma irreversible: el aparato seguirá moviendo aire, pero filtrando mucho menos, y no lo vas a notar.
Lo que sí puedes y debes limpiar es el prefiltro: aspíralo cada dos semanas y, si el manual lo permite, lávalo y deja que seque por completo antes de montarlo.
¿Un purificador reduce el CO₂ o sustituye a ventilar?
No. El dióxido de carbono atraviesa el filtro HEPA y el carbón activo sin retenerse en cantidades apreciables. La única forma de bajar el CO₂ de una habitación es renovar el aire abriendo ventanas o con ventilación mecánica.
Lo mismo ocurre con la humedad: para eso están el humidificador y el deshumidificador, que son aparatos distintos. Lo comparamos en purificador o humidificador.
¿Qué garantía tiene un purificador de aire y puedo devolverlo si no me convence?
La garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, según el Real Decreto-ley 7/2021. Cubre la falta de conformidad del producto con reparación o sustitución sin coste, y en su defecto rebaja del precio o devolución del dinero.
Si has comprado a distancia, tienes además 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar nada (arts. 102-108 del RDL 1/2007), con derecho a abrir la caja y comprobar que funciona igual que lo harías en una tienda física. Las cláusulas que exigen «precinto intacto» para aceptar la devolución no son válidas frente a ese derecho.
¿Se puede controlar un purificador de aire con Alexa o Google?
La mayoría de los modelos con wifi de 2026 se integran con Alexa y Google Home a través de la app del fabricante, y algunos admiten además Apple HomeKit o Matter. Permite encender, apagar, cambiar velocidad y consultar el sensor por voz o por rutina.
Es cómodo, pero no cambia la eficacia de filtración ni un ápice. Si el presupuesto va justo, prioriza CADR y precio del filtro por encima de la conectividad.
Criterios de evaluación para purificadores de aire
Para valorar un purificador de aire nos apoyamos en criterios técnicos comprobables en la ficha oficial del fabricante, no en impresiones. Estos son, por orden de peso:
- CADR (Clean Air Delivery Rate): metros cúbicos de aire limpio por hora. Determina la superficie que puede cubrir con un número decente de renovaciones. Es el dato que manda; si no está publicado con la norma de ensayo, mala señal.
- Clase real del filtro: H13 según EN 1822 o ISO 29463 es el mínimo que recomendamos para un purificador doméstico. Los modelos con capa adicional de carbón activo suman capacidad frente a olores y COV.
- Nivel de ruido: dB(A) a un metro, tanto en mínimo como en máximo. Para dormitorios, por debajo de 30 dB(A) en modo nocturno.
- Consumo: vatios en cada velocidad. Los modelos eficientes se mueven entre 30 y 50 W en velocidad media.
- Coste de mantenimiento: precio y disponibilidad del filtro de repuesto y frecuencia de cambio recomendada. Un juego de recambio ronda los 25-60 € y dura de 6 a 12 meses.
- Diseño del prefiltro: accesible y limpiable sin desmontar el aparato. Es lo que alarga la vida del HEPA.
- Ausencia de generación deliberada de ozono: descartamos los aparatos cuyo argumento de venta sea la ozonización.
- Funciones inteligentes: app, compatibilidad con Alexa, Google Home o Matter, sensor de partículas y modo automático. Cómodo, pero secundario frente a lo anterior.
- Condiciones de compra: garantía legal de tres años, disponibilidad de repuestos y servicio postventa con presencia en España.
¿Qué es el filtro HEPA y por qué importa tanto?
HEPA son las siglas de High Efficiency Particulate Air. En la norma europea EN 1822, un filtro H13 retiene como mínimo el 99,95 % de las partículas del tamaño que más lo penetra (el MPPS), y un H14 al menos el 99,995 %. La cifra estadounidense de «99,97 % a 0,3 micras» corresponde a otro protocolo de ensayo distinto y no debe compararse directamente con las clases europeas.
Para situarte con los tamaños que hay en el aire de una casa: un grano de polen mide entre 10 y 100 micras, la caspa de mascota entre 2,5 y 10, las esporas de moho entre 1 y 5, y el humo de combustión baja del orden de la micra. Un filtro de clase HEPA correctamente montado retiene el grueso de todo ese material particulado del aire que atraviesa el aparato.
La combinación de filtro de partículas con carbón activo tiene sentido porque cada uno hace una mitad del trabajo: el medio filtrante captura partículas sólidas y el carbón adsorbe gases, olores y compuestos químicos como el formaldehído que emiten los muebles de aglomerado, las pinturas y algunos productos de limpieza. Si vives en una calle con tráfico denso, esa capa de carbón es la que actúa sobre los gases que entran por la ventana.
Puedes ampliar en nuestra guía de filtros HEPA y en la guía completa de purificadores y humidificadores.
Cómo calcular el purificador adecuado para tu habitación
La regla práctica es que el purificador renueve el aire de la estancia al menos 4 o 5 veces por hora. Para obtener el CADR mínimo, multiplica el volumen de la habitación (superficie × altura) por las renovaciones deseadas.
Ejemplo: un salón de 30 m² con techos de 2,5 metros son 75 m³; a 5 renovaciones por hora salen 375 m³/h de CADR mínimo. Un aparato que declare 400 m³/h cubre ese salón, pero solo a velocidad máxima; si quieres tenerlo funcionando en silencio la mayor parte del tiempo, sube un escalón de gama.